lunes, 18 de octubre de 2010

viernes, 1 de octubre de 2010

HUELGA DE HAMBRE MAPUCHE:




UN GRITO DESESPERADO POR HACERSE ESCUCHAR.

Ser reconocido como pueblo originario con todos sus derechos, es una necesidad sentida del pueblo Mapuche y una deuda histórica, no sólo del Estado de Chile sino que de todos los chilenos. El discurso oficial que los reconoce como un pueblo que se distinguió por su bravura, altivez y espíritu guerrero -del cual vienen Lautaro y Caupolicán- se estrella con la realidad que todos conocemos: la de ser tratados como ciudadanos de segunda clase, a quienes se les sanciona con leyes que a ningún otro ciudadano chileno se le aplica aún por delitos similares,

Se habla de igualdad, fraternidad y libertad, como un valor esencial de nuestra constitución política, pero en la práctica el pueblo Mapuche y sobre todos los jóvenes sufren el triple cerco de la pobreza, la represión y las políticas sociales discriminadoras, instalando en ellos la desesperanza y la frustración que es el origen de conductas violentas y de medidas extremas como esta prolongada huelga de hambre, que no es más que un grito desesperado por hacerse hacerse escuchar. Quienes participamos en este movimiento SALUD UN DERECHO, solicitamos y exigimos que se instale AQUÍ Y AHORA una mesa de diálogo sin exclusiones y con verdadera voluntad de escucharlos: porque sólo un acercamiento sincero puede generar las confianzas necesarias para iniciar este urgente proceso de integración y de un nuevo trato hacia nuestros hermanos Mapuche.

X.G.

Ética Mapuche.


INFORMATIVO MAPUCHE
MAPUEXPRESS
(sacado de www.mapuexpress.net)

La ética mapuche, es la que nos enseñaron nuestros abuelos cuando nos dijeron que debíamos ser personas rectas y buenas. El desafío es conocerse a sí mismo.

Un comunicador mapuche debe actuar bajo los principios de su cultura, y tiene la responsabilidad de ser un conocedor de ella y su idioma, de no ser así, debe ser constante en él esa búsqueda y de ir incorporando a su vida conceptos y conocimientos mapuche para su función comunicacional.

El comunicador mapuche no debe censurar otras visiones, debe respetar la diversidad de su Pueblo y ponerse al servicio de él. Debe sobre poner el interés colectivo por sobre el individual.

Debe adoptar la interculturalidad como construcción propia para incorporar a las sociedades argentina y chilena oprimidas, así como a otros pueblos indígenas a nuestros procesos comunicacionales, todo esto para desarrollar una mejor convivencia entre pueblos.

Debemos plantearnos qué hacer frente a la realidad social que vivimos, con la situación de los presos políticos, porque frente a ello, los comunicadores debemos tomar una posición, no existe la objetividad.

Autonomía y autogestión

La autonomía no es un sueño si no una práctica cotidiana, es hacer política mapuche sin depender de los partidos, ni iglesias, sólo a partir de nuestros principios y valores.

No hay problema en recibir dinero cuando este se entrega por solidaridad y convicción, pero no es válido cuando esto condiciona nuestro accionar. Debemos tratar ser consecuentes, estar concientes de que nuestras necesidades económicas dificultan nuestro caminar, pero también de que hay cosas intransables.

La autogestión también nos invita a recuperar el xafkintu.