viernes, 1 de octubre de 2010

HUELGA DE HAMBRE MAPUCHE:




UN GRITO DESESPERADO POR HACERSE ESCUCHAR.

Ser reconocido como pueblo originario con todos sus derechos, es una necesidad sentida del pueblo Mapuche y una deuda histórica, no sólo del Estado de Chile sino que de todos los chilenos. El discurso oficial que los reconoce como un pueblo que se distinguió por su bravura, altivez y espíritu guerrero -del cual vienen Lautaro y Caupolicán- se estrella con la realidad que todos conocemos: la de ser tratados como ciudadanos de segunda clase, a quienes se les sanciona con leyes que a ningún otro ciudadano chileno se le aplica aún por delitos similares,

Se habla de igualdad, fraternidad y libertad, como un valor esencial de nuestra constitución política, pero en la práctica el pueblo Mapuche y sobre todos los jóvenes sufren el triple cerco de la pobreza, la represión y las políticas sociales discriminadoras, instalando en ellos la desesperanza y la frustración que es el origen de conductas violentas y de medidas extremas como esta prolongada huelga de hambre, que no es más que un grito desesperado por hacerse hacerse escuchar. Quienes participamos en este movimiento SALUD UN DERECHO, solicitamos y exigimos que se instale AQUÍ Y AHORA una mesa de diálogo sin exclusiones y con verdadera voluntad de escucharlos: porque sólo un acercamiento sincero puede generar las confianzas necesarias para iniciar este urgente proceso de integración y de un nuevo trato hacia nuestros hermanos Mapuche.

X.G.

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