lunes, 31 de agosto de 2009

NO TE DETENGAS. Walt Whitman.



No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

viernes, 28 de agosto de 2009

EL PROBLEMA ES LA PERSONA,NO LA DROGA.





ROMA, viernes, 15 junio 2007 (ZENIT).- Muchos sostienen que sería mejor levantar las restricciones a las así llamadas drogas blandas, como la marihuana. El tema se está debatiendo actualmente en Italia, donde la política del gobierno se divide entre las tendencias en conflicto.

La ministra de sanidad Livia Turco ha anunciado la propuesta de enviar inspectores que investiguen las drogas en los colegios públicos, como consecuencia de la preocupación por el consumo de marihuana por colegiales, informaba el 28 de mayo la agencia de noticias italiana ANSA.

«Debemos embarcarnos también en una campaña de información más extensa para convencer a nuestros hijos para que eviten las drogas», declaraba Turco. Este último anuncio muestra un marcado contraste con una propuesta lanzada hace poco por la misma ministra de sanidad para elevar la cantidad de marihuana o cannabis que un individuo puede poseer sin ser procesado. Parece que la propuesta se ha abandonado tras las fuertes protestas que suscitó.

Uno de los que han intervenido en la discusión ha sido el padre Pierino Gelmini, fundador de «Comunità Incontro», una comunidad con sede en la ciudad de Amelia, en Italia central, dedicada a ayudar a drogodependientes. En una larga entrevista publicada el 27 de mayo por el periódico Il Messaggero, el padre Gelmini declaraba que en los 44 años de trabajo con drogodependientes, él y la comunidad por él fundada han salvado a cerca de 300.000 personas.

Basándose en sus décadas de experiencia, el padre Gelmini se mostraba muy crítico con cualquier medida que suavice las leyes sobre consumo y posesión de drogas. Cada día en Italia, apuntaba, docenas de jóvenes mueren de sobredosis. La gente quiere que sus hijos estén libres de drogas, no que haya drogas libres, exclamaba.

La gente se equivoca si piensa que drogas como la marihuana son inocuas, indicaba. Además son la puerta a otras adicciones. El padre Gelmini añadía, sin embargo, que no es suficiente con sólo quitarles las drogas a los adictos, es necesario que el vacío interior de la gente se llene con ideales y valores que les ayuden a construir una nueva vida.

Cambio de opinión
La preocupación por los efectos dañinos de drogas como la marihuana está más que justificada. De hecho, hace poco la edición dominical del periódico británico Independent presentó en su portada un cambio de opinión en su política de favorecer la despenalización del cannabis.

El periódico publicó el 18 de marzo una serie de artículos sobre la marihuana. Uno de ellos pedía a los lectores que perdonaran al periódico su postura tomada en 1997 a favor de que se despenalizara el cannabis.

En enero del 2004 el gobierno británico bajó de grado el cannabis, pasando de una droga de clase B a una de clase C. Esto significa que los que posean pequeñas cantidades de la droga no podrán ser arrestados.

Las evidencias indican, sin embargo, que la decisión fue una mala medida. El Independent explicaba que el cannabis que se vende en la actualidad es mucho más potente que el de hace una década. Ha habido un aumento de hasta 25 veces en la cantidad del ingrediente psicoactivo principal, el tetrahidrocannabidinol (THC), si se compara con los primeros años noventa.

Más de 22.000 jóvenes fueron tratados en Gran Bretaña el año pasado por su adicción al cannabis, indicaba el artículo. El periódico citaba una investigación publicada en el diario médico Lancet que demostraba que la marihuana es más peligrosa que el LSD o el éxtasis.

El Independent también citaba al profesor Colin Blakemore, jefe del Consejo de Investigación Médica, que respaldó la campaña del periódico por la despenalización del cannabis. Desde entonces ha cambiado de opinión. «Actualmente está totalmente clara la relación entre el cannabis y la psicosis; no lo estaba hace 10 años», afirmó Blakemore.

Otra opinión citada era la de Robin Murria, profesor de psiquiatría en el Instituto de Psiquiatría de Londres. Murria estimaba que al menos 25.000 de los 250.000 esquizofrénicos del Reino Unido podrían no estar enfermos si no hubieran consumido cannabis.

«La sociedad ha subestimado gravemente lo peligro que es en realidad el cannabis», declaraba al Independent el profesor Neil McKeganey, del Centro de Investigación de Consumo de Drogas de la Universidad de Glasgow. «Creo que nos enfrentamos a una generación marchita por los efectos del consumo de cannabis».

Sólo unos días después, el 24 de marzo, el periódico británico Times publicaba evidencias sobre los peligros de la marihuana. El Times citaba un estudio publicado en la revista Addiction, que advertía que para finales de la década uno de cada cuatro nuevos casos de esquizofrenia podría achacarse al hecho de fumar cannabis.

sábado, 4 de julio de 2009

LEON COHEN, El desamparo de la Rabia Adolescente.


REVISTA YA.


Siempre estamos comprendiendo nuestras vivencias infantiles o de con posterioridad, una vez que el desarrollo del cuerpo y de nuestra mente proporciona los elementos para completar vivencias e integrarlas a la persona. Es el caso del personaje de esta serie, quien revive escenas claves de su adolescencia.

León Cohen. Por León Cohen. Ilustración: FranCIsCo JaVIer oLea. T al como había sido Andrea, Josefina era una niña y amable, sobre todo en el jardín. Rubia y de ojos claros, parecía una muñequita amo- rosa que encantaba a las visitas. Pasaba bastante tiempo con su abuela materna, que no perdía la oportunidad de mostrár- sela a sus amigas como si fuera la imagen del escudo de nobleza de la familia. Con este fin, la madre de Andrea continua- mente le indicaba a Josefina las correctas maneras de comer y de comportarse de una señorita bien. Cada vez que Andrea presenciaba el sermón materno sobre su hija, se descom- ponía por dentro y sentía un endureci- miento que subía por su espalda hacia su cuello y que presagiaba la jaqueca que se venía. Sin embargo, no lograba sacar bra, decir algo diferente de ese sermón le hastiaba escuchar. Muchas veces tenía sueños así, de impotencia. Estaba sola en su dormitorio y de repente sentía que entraba a la pieza. Un terror la dominaba por completo. Sabía que al lado estaba la pieza de su padre. Trataba de moverse, pero no podía. Hacía un esfuerzo gigan- tesco y sólo se quedaba en una desesperante e inmóvil. Entonces trataba de gritar y parecía que iba a lograr lanzar una llamada de auxilio, sin embargo no salía nada de su boca abierta. De repente, en esa impotencia, com- pletamente desamparada, despertaba transpirando. Tenía sueños así desde Otras veces sentía que tenía que huir de algo o de alguien, y trataba de correr, sin embargo no avanzaba ni un milímetro, o si lo hacía, era a una lentitud tremendamente angustiosa. Ni siquiera tenía el alivio de ser atrapada, pues se mantenía en la an- gustia de ser perseguida y con la sensación de que no podía escapar. Hace algunos años había asistido a esas experiencias de grupo, mezcla de capacita- ción laboral y de terapia informal, y durante un ejercicio de desahogo emocional forzado por un facilitador sádico que se encargaba de tratar de destruirle el ego a los asistentes por medio de apremios psicológicos delante del grupo, tuvo un acceso de llanto desespe- rado e incomprensible para ella. Se le vino de repente la imagen de su tío Eduardo, hermano de su madre, y junto con ello el re- cuerdo de algo que parecía no haber vivido nunca y que ahora no sólo recordaba como algo efectivamente vivido por ella cuando tenía seis años, sino que lo sentía como si lo estuviera viviendo en ese mismo instante, con una humillación, vergüenza, rabia y an- gustia que quizás ni siquiera había sentido en ese momento. Mientras le venía ese recuerdo, el faci- litador le gritaba algo; parece que quería que contara lo que pensaba o algo así. Asaltada por dentro y por fuera sólo pudo sentarse, atrapada en las sensaciones que le habían surgido. Más tarde, el recuerdo comenzó a tomar forma. El tío Eduardo en ocasiones la había llevado al colegio. Sentada a su lado en el auto, se portaba "cariñoso" con ella. Luego, Eduardo trataba de aplacarla y con- vencerla de no hablar de estos juegos con sus padres ya que ellos pdrán enojarse con ella. A la buena niña de Andrea esto la atemorizaba y prefería callar. Esto se repitió en varias ocasiones, a pesar de que Andrea manifestaba su rechazo a irse con su tío al colegio. Frente a esto, la madre, acomodada en la situación y sin preocupa- ción por pensar en el cambio de actitud de su hija, la retaba acusándola de caprichosa. Andrea guardó en su interior un resen- timiento y un odio que por años parecía haber estado esperando cobrar significado. Esto no es nada de raro, pues siempre estamos comprendiendo nuestras viven- cias infantiles o de juventud con posterio- ridad, una vez que el desarrollo del cuerpo y de nuestra mente nos proporciona los materiales para que esas vivencias puedan completarse con las sensaciones y emo- ciones que les corresponden, y que en el pasado no pudieron adquirir por nuestra inmadurez. Así, el recuerdo emerge desde el pasado impregnado de una construc- ción que sólo ahora podemos darle. De esta manera, lo que vivimos en el pasado podremos ahora experienciarlo, pensarlo y comunicarlo, es decir, podremos integrarlo realmente a nuestra persona. Andrea sólo en este momento se dio cuenta de que había sido, de que era, una niña abusada. En su adolescencia no tenía presente nada de esto, y por ello no pudo entender lo que le había pasado a los quince años con Alberto. Él, un compañero de colegio, dos años más arriba que ella, en una fiesta había intentado tocarla mientras bailaban en la oscuridad. A ella le gustaba Alberto y recuerda haberse sentido excitada con él, sobre todo en el baile, al coquetear y reírse juntos. Por eso, para ella misma fue una sorpresa la violenta reacción que tuvo cuando sintió las manos de Alberto deslizarse por su cintura hacia su falda. Descontrolada, lo rechazó hacia un lado con una fuerza inusitada. Alberto se quedó per- plejo. Andrea, angustiada y avergonzada, se fue de allí sintiéndose una loca. El obsesivo ritual En una ocasión, la madre de Andrea ha- blaba de lo gentil que era su hermano con sus alumnos en un colegio tradicional donde hacía clases. Andrea, habitualmente discreta, la interrumpió, mencionando una noticia respecto de un profesor que habían sorpren- dido en abusos con una alumna en ese cole- gio y que lo habían mantenido oculto hasta que la niña lo denunció. La madre, en un tono irónico, dijo que habría que conocer a la "niñita" esa porque de repente, agregó, las jovencitas de hoy pueden ser muy "frescas". Andrea sintió una rabia terrible que la enro- jeció. Se sentía al borde de gritarle o tirarle el tenedor por la cabeza a su madre. La madre de Andrea no estaba acos- tumbrada a que le discutieran ni menos su hija, por lo que se indignó: "¡Cómo se te ocurre hablarme así, eres una falta de respeto!", le gritó. Descompuesto, el padre de Andrea se levantó en silencio y se fue al living. Andrea comenzó a llorar espasmódicamente y le respondió: "¡Lo único que sabes es echarme encima tu autoridad, pero de mí no sabes nada, nada!". Llena de angustia y rabia, sin poder ya pensar y atragantada por el odio, Andrea se levantó de su asiento y se fue a su dormitorio en la más de las soledades, aquella que surge de la ausencia total en el mundo de cualquier contención de lo que uno siente. Se encerró en su pieza con llave, sentada sobre su cama, a oscuras, llena de un odio que iba encerrándose en sí mismo dentro de ella, en una especie de hoyo negro que parecía iba a tragarla por completo, dejándola sin cuerpo, sin sentimientos. Al rato ya, sin afectos, pa- recía una estatua de metal inmóvil sobre su cama, sin pensamientos, sin deseos, completamente bajo control, como una especie de máquina. Entonces, con auto- matismo sádico, casi desde afuera de su cuerpo y en anestesia absoluta, comenzó a arrancarse los pelos de la cabeza, de a uno, con una escrupulosidad de sin sentir nada salvo el placer de tener a un objeto quirúrgico bajo control total: su propio cuerpo. En esa omnipotencia, superando el dolor humano, contó diez pelos, con precisión de relojero, y los dejó a un lado, ordenadamente, listos para ser guardados como una especie de relicario, testigos de la devastación in- terna que había sufrido y la que, sumida en su grandiosidad, sentía haber supe- rado en ese acto. Luego se durmió sin problemas para amanecer al día completamente normal, con su espíritu secretamente mutilado. Andrea había repetido este ritual va- rias veces desde entonces. Encerrada en algún lugar trataba de dominar y anular sus emociones a través de esa ceremo- nia obsesiva. De esta manera y con el tiempo se fue acomodando a tener sus emociones bajo control en algún lugar, aisladas, mientras se dejaba dominar por un pensar y sentir prácticos, es decir, una existencia dedicada exclusivamente a la tramitación ejecutiva y eficiente de las tareas. Esta mutilación emocional la había transformado en una minusválida en las relaciones íntimas con los demás, expuesta a ejercerlas solamente como apariencias, simulando el afecto, simu- lando el placer, simulando la amabilidad, simulando el ser humana. En algún lugar dentro de ella, una parte de Andrea sufría el dolor de una soledad enorme, el terror de un vacío voraz que con cada éxito de esa existen- cia práctica se hacía cada vez más domi- nante en su vida. Cada día que pasaba se le hacía más irreversible el camino de retorno. Sentía que la resurrección de sus afectos la llevaría a una pena tan grande por lo perdido desde ese entonces que no podría resistirlo. Perdida, soñaba a veces con el rescate, con alguien que surgiera y la tomara de la mano para sacarla de esa angustia y la llevara a sentir amor. En un momento pensó que con el nacimiento hija Josefina lo iba a lograr, pero luego volvió a enclaustrarse. Fue después, cuando se produjo ese cambio de papeles, cuando su hija Josefina se perdió, que Andrea pareció quebrarse por dentro. Esa fractura pro- dujo en ella un torrente emocional tan gigantesco que sólo podía deberse al quiebre de la represa enorme que había construido durante años. Ni siquiera esa vez que recordó el abuso había sentido tal grado de perturbación. Andrea pensaba que sólo logrando sen- tir en plenitud podría encontrar a Josefina, registrar las pistas, intuir donde podría estar, sentir una esperanza que moviera las montañas que le impedían encontrar a su hija. Aunque esto significara el derrumbe de su orgullo, aunque implicara reconocer el abandono en que había tenido a su hija, el desamparo en que ella se sentía, la fragi- lidad que se escondía detrás de su taconear ejecutivo, aunque significara todo aquello que la iba a hacer sentirse terriblemente puesta. Todo ello estaba dispuesto a como una ofrenda, como parte de una cie de manda para que Dios o alguien él le permitiera volver a ver a su hija. Alguna vez pensó que su padre la sal- varía, que la defendería de esta madre que ponía en primer lugar la soberbia de su autoridad y el supuesto valor moral de sus principios. Nunca su madre había guiarla o mostrarle lo bueno y lo malo a vés de los hechos concretos de la vida. Era una mujer que se refugiaba en los lugares comunes llenos de abstracción y generali- zaciones, los que utilizaba, paradojalmente, como si fueran objetos concretos. Así, en ocasiones, en vez de criticarla, más bien su madre la lapidaba, le lanzaba piedras a la cabeza, piedras disfrazadas de argumentos de alto valor moral o reli- gioso. Tampoco ella era un modelo vivo de esos valores, pues carecía de la empatía suficiente para intuir que dentro de su hija había sentimientos como los que tendrían que existir dentro de ella, cosa esencial para que los seres humanos podamos comprendernos entre nosotros. Por esto era frecuente la inconsistencia, cosa que enloquecía a Andrea. Su madre, pontificada con la verdad y la rectitud, le ocultaba sin embargo al padre los gastos excesivos que hacía y los adjudicaba a la inflación. A su padre no le importaba. Pero Andrea sabía que su madre le mentía a él. Y así. Hablaba de la compasión con el prójimo, pero le descontaba a la nana los platos que ocasio- nalmente rompía y le hacía comer a ésta un menú diferente al de la familia. En este estado de cosas, su padre había optado por huir y aislarse, también mostrando escasa empatía por la situación de su hija, justifi- cado en la idea de que todos tenían un buen techo y comida gracias a su esfuerzo diario. Andrea sabía lo que era estar sola, des- amparada y sin tener a nadie que pudiera comprender su rabia y mucho menos tole- rarla, contenerla y ayudarla con ella. El derrumbe y la inundación emocional que había significado la desaparición de Josefina casi la habían enloquecido, desinte- grado. Sin embargo, algo la había rescatado desde adentro, lo mismo que le había permi- tido transgredir la moral de su madre y vivir la experiencia con Benito. El hecho mismo de ver a su hija en un lugar similar al que ella se había sentido, perdida y expuesta, la había llevado al lugar complementario, al necesario lugar de la madre que sí es capaz de rescatar a su hija. Debía reconstruirse, en- tonces, para lograr rescatar a Josefina.
León Cohen..

jueves, 18 de junio de 2009

Ximena Guiraldes: Píldora del día después, sigue la teleserie...


(Ref a texto publicado hace un tiempo)

Señor Director (a):
Un año más tarde, me encuentro nuevamente refiriéndome al tema de la píldora del día después y verdaderamente no se entiende el empeño obsesivo de quienes están detrás de su prohibición.
Como Orientadora Familiar y Juvenil, desarrollé hace años en La Pintana varios talleres de sexualidad con mujeres en situación de pobreza, y como lo he expresado antes, me encontré con que la mayoría de esas mujeres reconoció, después de un trabajo respetuoso y abierto con ellas, que habían sido objeto de abuso sexual en su niñez y adolescencia y llevaban a cuestas ese dolor junto al recuerdo de traumáticos abortos, o de hijos entregados a instituciones. Recuerdo el testimonio de una joven madre, quien en medio de una actividad que consistía en elegir recortes de revistas, y asociarlos con alguna situación personal, escogió la foto de una niñita mirando por la ventana con expresión triste, y contó que así era como recordaba su niñez: mirando por la ventana, para que no la vieran llorar, cada vez que era violada por su padrastro, del cual había salido finalmente embarazada.
La realidad de las niñas en situación de riesgo social -quienes son las destinatarias por excelencia de la medida del Ministerio- nada tienen en común con la imagen de la niñita, que probablemente deben tener como referente los integrantes del TC, que rechazaron en su oportunidad la anticoncepción de emergencia. La extrema pobreza -una situación que estoy segura ellos no conocen de cerca- crea condiciones favorables para la promiscuidad sexual, la violencia machista y la falta de autoestima de las niñas como consecuencia del ambiente en el que viven. Su cercanía con la sexualidad adulta, la promiscuidad y la sumisión a las figuras masculinas, muchas veces por temor, incide en un inicio sexual precoz. Por lo tanto, impedir la entrega de la píldora, no solo es un atentado contra las legítimas políticas de salud pública de un gobierno elegido por mayoría, sino que es una crueldad contra miles de niñas y jovenes que sufren el drama de la sexualidad forzada o no deseada conscientemente. Quienes por aferrarse a la teoría abortiva de la píldora –negada por destacados especialistas por lo demás- y quieren inhibir al Estado de entregarla, no están castigando a un gobierno: simplemente están condenando a los más vulnerables y desfavorecidos, como son las niñas en situación de riesgo social, obligándolas a seguir reproduciendo el círculo de la pobreza y marginándolas de la sociedad.
Está claro que junto a las medidas de orientación y educación sexual, hay que reforzar el apoyo a la familia y focalizar todas las medidas de protección social que sean necesarias, para favorecer el desarrollo sano y productivo de niños y niñas, para que no tengan que abandonar la escuela, ni tengan que recurrir a la prostitución o al robo como estrategia de sobrevivencia, ni a la evasión de las drogas por falta de horizontes, ni al sexo promiscuo o forzado, simplemente porque está ahí.

Saluda Atte. Ud.

Ximena Güiraldes C.
Orientadora Familiar y Juvenil
Con experiencia en trabajo con mujeres
y jóvenes en situación de riesgo social.

martes, 9 de junio de 2009

LA CORRUPCION NO LE IMPORTA A NADIE. José Saramago.



La pérdida de valores es un fenómeno de masas. Quizá el fenómeno de masas que defina estos tiempos", sostuvo el escritor en entrevista con EFE.

El escritor José Saramago ha reunido los artículos publicados durante los seis primeros meses de su actividad como bloguero en "El Cuaderno", un libro vetado en Italia por Silvio Berlusconi y que refleja el espíritu crítico de su autor.

"La corrupción no le importa a nadie", sostiene Saramago en una entrevista con Efe realizada a través del correo electrónico con motivo de la publicación de "El Cuaderno" (Alfaguara).

El libro, cuyos ingresos serán destinados a la Fundación José Saramago, que aloja el blog del escritor, será presentado por el premio Nobel portugués, de 86 años, en un encuentro con blogueros abierto a los internautas de todo el mundo el próximo día 25 en Lisboa.

- La editorial italiana Einaudi, propiedad de Silvio Berlusconi, no publicará "El Cuaderno" por las críticas que contiene al primer ministro italiano y magnate de la comunicación ¿Qué opina de esta decisión?

- Tendría que ocurrir más pronto o más tarde. Berlusconi es dueño y señor de Einaudi, sería previsible que tomaran una decisión contra el impertinente escritor que le molesta. Hay que decir que los editores no tenían otro remedio que acatar las "órdenes" del sátrapa. Sus puestos de trabajo estarían en riesgo si hubieron decidido publicar "El Cuaderno". Lo más seguro es que el día siguiente estuvieran en la calle.

-¿Qué va a ocurrir con la edición italiana de "El Cuaderno"?

-"El Cuaderno" será publicado en Italia por la editorial Bollatti Borlingheri que, con su buena disposición, ha pasado a ser mi editorial. En cuanto a Einaudi, no tengo nada contra los editores, lo tengo contra el propietario de la empresa.

-¿Qué consecuencias tiene para la democracia italiana que Berlusconi acumule poder político, económico y mediático?

-Alguien ha dicho que una mitad de la población trabaja para Berlusconi y que la otra mitad sueña con hacerlo. Esta es una de las raíces de la cuestión. La otra, tal vez mas importante aún, es que la corrupción no le importa a nadie. Ahora mismo, en España, un partido como el PP, minado por la corrupción, ha salido incólume de las elecciones europeas.

-¿Cómo se explica que una mayoría de italianos preste su apoyo a Berlusconi?

-La corrupción no es solo material, es también moral. La pérdida de valores es un fenómeno de masas. Quizá el fenómeno de masas que defina estos tiempos.

-¿Cómo está resultando la aventura como bloguero que emprendió el pasado mes de septiembre?

-Mejor que todo lo que podía haber imaginado. Me impresiona sobre todo la rapidez de la respuesta de los lectores y la franqueza con que se expresan, como si estuviéramos entre colegas...

-¿Qué sensación tiene al ver reunidos en "El Cuaderno" los textos que fue escribiendo para su blog?

-Me resulta un poco extraño. Yo no estaba escribiendo un libro, y he aquí que el libro aparece, hecho y derecho como si estuviera predeterminado. La sensación es que otra persona, que no yo, ha escrito esas páginas. Aunque cuando las leo, no solo las vea como mías, sino que pienso, como escribí para la contraportada, que, de alguna forma han ido iluminando el camino del día a día.

-Usted se ha pronunciado estos meses sobre los principales asuntos de la actualidad internacional. Ha escrito sobre la crisis económica y la victoria de Barak Obama. ¿Cómo ha cambiado el mundo en este tiempo?

-Hemos asistido a la caída de un capitalismo que parecía omnipotente y para la eternidad, de un mercado supuestamente regulador y distribuidor de beneficios y de democracia. Lo malo es que la izquierda no ha tenido ningún papel en todo esto. En este momento el capitalismo está tratando de salvar los muebles y algo más, y lo va a conseguir. Mientras, la izquierda no hace nada más que digerir su derrota histórica.

-Los artículos de "El Cuaderno" trazan además una crónica personal de los últimos meses, en los que usted ha visto publicada una nueva novela y estrenada una película basada en una de sus obras. ¿Su blog le ha ayudado a estrechar la relación con sus lectores?

-Habría que preguntarlo a ellos. En cierto sentido nada ha cambiado en mi trabajo. Cuando escribo no pienso en los lectores, pienso, sí, en lo que estoy haciendo, me preocupa hacerlo bien. Hay mucho de artesanía en el trabajo de escribir.

-Usted ha sido muy crítico en su blog con algunos personajes (Bush, Berlusconi, Aznar, Sarkozy), categorías profesionales (los banqueros) e instituciones (la iglesia católica). También ha criticado con dureza a la izquierda. ¿Ha descubierto en su actividad como bloguero muchos asuntos contra los que hubiera que alzar la voz?

-Una vida entera no llegaría. Tenemos que limitarnos a los asuntos a los que somos más sensibles, con la condición de que logremos alcanzar suficiente información que fundamente nuestro punto de vista. Hay demasiada frivolidad en Internet, como decíamos antes, no hace falta que le añadamos la nuestra. Y sí, he hablado de las personas que no me parecen positivas, pero también de los grandes del momento, de los autores magníficos, de los políticos que, como Obama, significan algo nuevo. Y de la gente que ha dado parte de su vida para que seamos mejores, como Rosa Park, o Sigifredo López, o los que buscan en España a sus muertos en las fosas comunes de la guerra, o Rita Levi Montalcini, o Darwin, que nos hizo que entendiéramos mejor quienes somos.

lunes, 1 de junio de 2009

NO TE SALVES. Mario Benedetti.



NO TE SALVES

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.

No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueños
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.

Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueños
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo

viernes, 22 de mayo de 2009

Los jóvenes en situación de pobreza: los excluídos de siempre.


Es urgente que en un nuevo gobierno se convoque a un amplio pacto social, para integrar a los jóvenes en situación de exclusión. Estos jóvenes, por sus carencias económicas,familiares y sociales han desarrollo estrategias de sobrevivencia reñidas con la ley, lo que inevitablemente reproduce el círculo de pobreza y exclusión. Hay que diseñar un proyecto en el cual todos los sectores se comprometan a involucrarse. Que sea un tema de Estado, con énfasis en la incorporación de estos jóvenes al mundo del trabajo con apoyo en todas las áreas de su desarrollo humano. De lo contrario, el problema de la delincuencia será un mal endémico, latente de estallido social y lo que es peor, una herida abierta en una sociedad que se dice cristiana. XIMENA

viernes, 27 de marzo de 2009

http://www.elmostrador.cl/index.php?/noticias/articulo/defendamos-la-ciudad-critica-rol-de-politico-empresario-de-pinera/

Los habitantes de Vitacura  demostramos que con organización y un líder serio  dijimos NO a la pretensión de invadir nuestro espacio.   Tenemos que fortalecer nuestro rol como ciudadanos y entender que nuestros derechos debemos defenderlos.  No podemos quedarnos inmóviles frente al abuso de las FARMACIAS.  Necesitamos líderes que conduzcan la legítima defensa ciudana y comprometernos a vencer nuestra típica inercia.  Sólo así tendremos una calidad de vida mejor. No podemos esperar todo del Estado.  Los cambios los promueven los ciudadanos y los gobiernos sólo deben cumplir su mandato...

miércoles, 25 de marzo de 2009

La Familia, red de apoyo que debe fortalecerse.


Los cambios en la sociedad son cada vez más acelerados y las personas a veces nos sentimos sobrepasados por ellos. Las redes sociales se van perdiendo y en ocasiones la falta de tiempo y las crecientes obligaciones nos van aislando del contacto personal y sólo nos comunicamos en forma virtual. Facebook y otras redes, nos conectan con quienes no hemos tenido posibilidad de compartir quizás en años. Pero esto nos debe hacer meditar: las redes sociales y familiares son irreemplazables en tiempos de crisis. La comunicación virtual solo nos puede dar apoyo virtual. Pero el contacto personal y la comunicación afectiva no tiene reemplazo.-.

lunes, 16 de febrero de 2009

Cuba y su efecto sobre los chilenos.

Cuba tiene el mismo efecto para los chilenos que la luna llena para el hombre lobo: su sóla mención nos hace aullar en uno u otro sentido.